miércoles, 17 de febrero de 2010

Falló el experimento en las construcciones

OCASO DE UN EXPERIMENTO LABORAL


Por: Reinaldo Cosano Alén Sindical Press



-¿Conoces el cuento en que Dios pregunta al cubano dónde prefería morir?
Me sorprendió la salida del obrero a quien preguntaba sobre su trabajo en la construcción, concretamente en una microbrigada. Respondí que no conocía el cuento. Entonces lo narró:

-Dios, ¿por qué me preguntas dónde prefiero morir?
-¡Te llegó la hora! Debo ordenar tu ataúd y demorará un tiempo. Como tantos cubanos han emigrado en el último medio siglo y otros muchos quieren irse, te daré la oportunidad antes de morir de conocer otro país.
La respuesta del hombre que ya se veía volando a las alturas celestiales fue inmediata y categórica:
-¡En Cuba!
Ahora el muy sorprendido era Dios.
-¿En Cuba? ¿Has dicho en Cuba?
-¡Pues, claro! Mira,Dios, es fácil de entender. En Cuba, si encuentras el carpintero, que además quiera trabajar, no encuentras la madera. Si después de mucho buscar encuentras el carpintero y la madera, dime Dios,¡¿dónde rayos vas a encontrar los clavos?! ¡Gracias, déjame en Cuba!
-El trabajo de la microbrigada- continuó mi entrevistado-,es muy parecido al cuento. Si envían cemento es un buchito, no llega completo o la concretera está rota. Si hay cemento faltan las cabillas o está de vacaciones el carpintero encofrador. Si tenemos arena falta la piedra o la gravilla. Un cuento de nunca acabar.Así la construcción de un edificio estándar de cinco plantas y 45 apartamentos como este puede demorar hasta diez años.
Así dijo el microbrigadista de La Habana del Este quien prefirió no identificarse, y continuó:

-Llevo catorce años en la Micro y no llega el santo día en que me otorguen, aunque con arrendamiento siempre, un apartamento. Mi esposa, los niños y yo llevamos quince años viviendo en un albergue transitorio a la espera de una casa. El edificio donde vivíamos en La Habana Vieja se derrumbó.
-¿El horario? De siete de la mañana a seis de la tarde, seis días a la semana. El domingo es descanso, digo, si no nos ponen trabajo voluntario ese día. Sume además entre dos o tres horas de transportación en el servicio público diario.
Llevar años de trabajo en la microbrigada es una buena aproximación a beneficiarse con un apartamento, pero no es garantía absoluta. Ese derecho lo otorga la Asamblea General de Trabajadores y el Partido del centro laboral contrapesando los méritos laborales : horas de trabajo acumuladas, cumplimiento del horario, no ausentismo ni llegadas tarde, acumulado de horas voluntarias y otros parámetros de unos y otros empleados, incluído, por supuesto, ''lealtad a los principios del Partido Comunista''.
Los trabajadores no escogidos para formar microbrigadas que permanecen en sus labores habituales realizan el trabajo del ausente además del suyo, como afirma el microbrigadista.
- Soy enrollador de motores eléctricos. Otro enrollador del centro realiza mi trabajo y el suyo. Así entregamos al estado miles de horas. El trabajo en la micro es agotador, por eso la gente le ha ido sacando el cuerpo. Yo tengo que morir ''quema'o''. El gobierno cubre las deserciones laborales con presos en libertad condicional o en trabajo correccional - concluyó.

El Movimiento de Microbrigadas fue un experimenro laboral inédito de carácter nacional concebido para enfrentar el agudo déficit habitacional.
El proyecto necesitó gran cantidad de recursos incluído la fuerza de trabajo.
¿De dónde sacar tantos constructores? De los centros de trabajo. Hombres y mujeres que nunca habían cogido en la mano un martillo, una cuchara de albañilería, usado la plomada o batido cemento y arena, de repente quedaron convertidos en decenas de miles de albañiles y carpinteros.

Lugar de gran atractivo constructivo por el sistema de microbrigada durante las décadas de 1970 y 1980, tiempos de bonanzas entre Cuba y la Unión Soviética, fue Alamar, barrio a 15 kilómetros de la capital proyectado como ciudad satélite para descongestionar la apiñada población capitalina.
Leonid Brezhnev, exgobernante de la Unión Soviética, en su visita a La Habana a finales de enero de 1974 fue paseado por Alamar, que quedó a medias.
El plan de microbrigada languideció tras el derrumbe de la Unión Soviética y el llamado Período Especial en la isla, de crisis económica y con ello llegó el ocaso del vasto experimento laboral.
El declive inmobiliario comenzó con la confiscación de grandes y pequeñas compañías constructoras en loa primeros años del triunfo insurrecional.
El decreto ministerial de 13 de marzo de 1968 centralizó en el Estado las nuevas construcciones y reparaciones de viviendas. Pronto estarían en ruinas.










FIN

2 comentarios:

  1. Hola Cosano,
    Felicidades por tu blog !! Ya puedes seguir adelante y publicar otros articulos.
    La Profe

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  2. Gracias, Profe, siempre recordaremos sus ensenanzas y por lo mismo, nuestra gratitud por su profesionalidad y dedicación.

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